lunes, septiembre 17, 2007

Los obstáculos en nuestro camino

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Entonces se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda roca. Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande del camino.Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, notó una cartera en el suelo, justo donde había estado la roca. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino. El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno.

El árbol de los amigos

Hola, aca les presento un artículo que encontre en noticias.com y que me gusto mucho. Quise compartirlo con ustedes y ojala les agrade; me parece que esta muy acorde al ser este el mes del amor y la amistad.


Existen personas en nuestras vidas, que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. Los primeros que nacen del brote son nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá y nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien; mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace felices. Y a veces, uno de esos amigos del alma, estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies y hormigueo en nuestro estómago.
Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca. Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla, siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre.Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Ésta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente, que dos almas no se encuentran por casualidad.
¿No les parece?

Con el tiempo....

Un artículo más de esos que te sirven para pensar o mejor dicho para meditar, de esos que de una u otra manera te ayudan a cambiar la manera de pensar. Que aunque son cosas que quizas ya sabes, no por saberlas las pones en práctica. Espero les agrade.

Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre SOSTENER una mano y ENCADENAR UN ALMA; uno aprende que el AMOR no significa acostarse y que una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a APRENDER.
Que los BESOS no son contratos y los REGALOS no son promesas. Y uno empieza a ACEPTAR sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, por que el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros..., tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo, uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno, como planta su propio jardín, también decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es FUERTE, que uno realmente VALE. Y uno aprende y aprende. Y con cada día que pasa, uno aprende más.
Con el tiempo aprendes, que estar con alguien por que te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes, que sólo quien es capaz de AMARTE con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas; con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo para que acompañe tu SOLEDAD, irremediablemente acabarás deseando no volver a VERLA.
Con el tiempo aprendes, que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta, que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta, que en realidad lo mejor no era el futuro, si no el momento que estabas viviendo justo en ese instante y no lo veías.
Con el tiempo verás, que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás, que intentar perdonar o pedir perdón, decir que AMAS, decir que EXTRAÑAS, decir que NECESITAS, decir que quieres ser AMIGO, ante una tumba, ya no tiene sentido.
Pero, desafortunadamente, sólo con el TIEMPO.
¿No les parece?


Armando Maronese - (Noticias) - 13/11/2004

Algo para pensar

Uno más, esta ha sido una serie de artículos quizas les ayude a pensar mejor algunas cositas que muchas veces no les damos importancia hasta que nos sentamos a meditar y pensar pascientemente en ellas, y creo que un artículo como este nos da un empujoncito a hacerlo.


Éste es un análisis que me ha enviado un amigo y que considero no tiene desperdicio.

Considerando la historia de la Humanidad, se hace evidente la gran paradoja de nuestro tiempo: que tengamos edificios más altos pero el espíritu tan bajo; autopistas más anchas, pero puntos de vista tan estrechos. Gastamos más, pero tenemos menos; compramos más, pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas; más comodidades, pero menos tiempo. Tenemos más diplomas, pero menos sabiduría; más conocimientos, pero menos criterio; más expertos, y sin embargo más problemas; más medicina, pero menos salud.
Bebemos mucho, fumamos mucho, gastamos imprudentemente, reímos poco, conducimos muy rápido, nos enojamos demasiado. Nos acostamos muy tarde, nos levantamos muy cansados, leemos poco, vemos demasiada TV, raramente rezamos. Hemos multiplicado nuestro patrimonio, pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos muy poco y odiamos con demasiada frecuencia.
Hemos aprendido a ganarnos el pan, pero no una vida. Hemos agregado años a la vida pero no vida a los años. Hemos ido y vuelto de la Luna, pero tenemos dificultad para cruzar la calle para saludar a un nuevo vecino. Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el espacio interior.
Hemos hecho cosas más grandes, pero no mejores cosas. Estamos saneando el aire, pero contaminamos el alma. Conquistamos el átomo, pero no a nuestros prejuicios. Escribimos más, pero aprendemos menos. Planificamos más, pero realizamos menos. Hemos aprendido a agilizarnos, pero no a esperar. Construimos más computadoras para acumular más información, para producir más copias que nunca, pero nos comunicamos cada vez menos.
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestiones lentas, de grandes hombres y personalidades pequeñas; de altos dividendos pero relaciones superficiales. Estos son los tiempos de dos sueldos pero más divorcios; lujosas casas pero hogares con grietas. Tiempos de viajes rápidos, pañales descartables, moral prescindible. Realidades de una noche, cuerpos obesos y pastillas que hacen de todo: alegran, tranquilizan, matan.
Es un tiempo en el que hay mucho en la vidriera y nada en el depósito. Un tiempo en el que la tecnología puede llevarte estas palabras, y un tiempo en que puedes elegir: compartir estos pensamientos o simplemente hacer clic en el botón Eliminar, Cortar o Suprimir, según en que país estemos.
Acuérdate de pasar más tiempo con aquellos a quienes quieres, porque no estarán a tu alcance por siempre. Y acuérdate de decirle algo cariñoso a alguien que te está observando con admiración, porque esa personita crecerá pronto y se alejará de tu lado.
Dale un fuerte abrazo al que tienes cerca tuyo, porque eso es lo único valioso que puedes ofrecer desde tu corazón y no cuesta ni un centavo. Acuérdate de decirle "te quiero" a tu cónyuge y a tus seres queridos, pero sólo si eso es sincero. Un beso y un abrazo curarán cualquier herida cuando salen de lo profundo.
Acuérdate de tenerte de la mano y apreciar la ocasión, porque puede llegar el momento en que esa persona no vuelva a estar allí. Date tiempo para amar, date tiempo para hablar y date tiempo para compartir tus pensamientos.
Y finalmente, acuérdate siempre que la vida no se mide por la cantidad de veces que respiras, sino por los momentos que te quitan la respiración.
¿Estamos?
Armando Maronese - (Noticias) - 08/02/2005

Frase de la Semana

Bueno no se si es de la semana o del mes o del día, da igual. ja

"El enemigo de tu enemigo, es tu amigo".

Pensamiento

Este pensamiento me lo paso una amistad, disculpas por no poner quien lo escribió ya que no lo se.

"Nunca te olvides de agradecer con una sonrisa, de regañar con cariño o de olvidar con amor"

Frase de la semana

... esta no se de quien será pero esta muy buena.

"Amigos son los que en las buenas acuden si son llamados y en las malas... vienen solitos"